¿En qué consisten? Son dietas desintoxicantes,  en base de zumos de frutas y ayuno… Todas tienen como objetivo eliminar las toxinas del organismo y perder peso en poco tiempo.

dietas-detox

Así reacciona tu cuerpo después de una semana:

Después del minuto uno.

El hambre es respondido con el azúcar procedente de la fruta. Esta reacción obliga al páncreas a segregar insulina, que es quien transporta el azúcar en forma de glucosa en tu sangre a las células. Mientras tus células absorben la glucosa, tu nivel de azúcar en sangre empieza a bajar. Puede que comiences a sentirte mareada. Mientras tanto, debido a la falta de calorías, tu cuerpo se ve privado de glucógeno, una fuente de energía rápida que se almacena en los músculos y en el hígado.

Con cada sorbo de zumo, tus niveles de insulina se disparan. Tus reservas de glucógeno hace tiempo se extinguieron, dejando tu despensa vacía (y, con ello, una sensación de debilidad).  Desde que empezaste a tomar aproximadamente la mitad de las calorías que necesitas, tu cuerpo recurre a dos fuentes de energía: los triglicéridos, un tipo de combustible almacenado a modo de grasa y las proteínas, sacadas directamente de tus músculos (¡ups!). Por eso empiezas a perder masa muscular, incluso aunque estés haciendo ejercicio cada día.

Tu cerebro ha entrado en un modo de inanición y ahora engulle cetonas, una energía que procede de la quema de grasas. Las cetonas funcionan, pero son algo así como una gasolina de mala calidad; como resultado, lo más probable es que te sientas desconcentrada e irritable. Tu cerebro también acusa la falta de aminoácidos, que son básicos para los neurotransmisores y mantienen estable tu estado de ánimo.  Si eres propensa a las depresiones, no estarás en un buen momento.

Las proteínas de tus músculos se descomponen en amoniaco y ácido úrico, elementos nada recomendables en tu torrente sanguíneo. Ahora, tus riñones trabajan a destajo para desintoxicarte de tu particular ‘desintoxicación’. Permanece cerca del lavabo: el alto porcentaje de carbohidratos del zumo causa la entrada de mucha agua en tus intestinos. Ese extra de líquido en tu vientre te provocará diarrea.

Sin comida que digerir, tu intestino se siente ignorado. Las pequeñas vellosidades que lo cubren (para convertir la comida en alimento para la sangre) empiezan a atrofiarse. Puede que tu diarrea empeore, acercándote cada vez más a la deshidratación… y por ahí se va el atractivo tono rosado de tus mejillas.

Después de una semana.

Has perdido músculo. Incluso si recuperas tus hábitos alimenticios normales, ahora tienes menos masa muscular para quemar esas calorías, de manera que lo más seguro es que se transformen en grasa. Y ahí es cuando hace acto de aparición el temido efecto yo-yó de estas estrictas dietas. La desproporción entre grasa y masa muscular altera el metabolismo y consigue que las calorías sean mucho más difíciles de quemar.

Aunque nos parezca que tomar solo licuados de frutas no puede ser perjudicial, los expertos advierten que es un régimen desequilibrado, que puede provocar flatulencias, hipoglucemia y diarrea. Algunos incluso producen acidez ya que machaca la mucosa gástrica.

A tener en cuenta:
+ Debes de realizarla bajo un estricto control médico y de forma puntual.
+ Solo tomas zumos o batidos de frutas, verduras… Es una alimentación incompleta.
+ Tienen un coste elevado lo más peligroso de ellas es que «no hay control médico».

Los que las utilizan para librarse de algún kilo de forma rápida pueden tener éxito, pero solo a corto plazo.  Cuando dejas de hacerlo, lo recuperas. Y si no dejas de hacerlo, te enfermas.

Detrás de esto existe -como no- un negocio, ultimamente han aparecido algunos productos de los denominados “nutricosmetica” zumos industriales que puedes comprar, si a es malo per se alimentarse solo de zumos naturales, agregarle conservantes y colorantes, gastando mas  dinero y sumado a que se baja de peso porque prácticamente no comes, son actuaciones agresivas, poco sanas e ineficaces.

No existen milagros, la receta es una dieta equilibrada, ejercicio, moderación con el alcohol y no fumar. Si bien en algún momento hemos comentado recetas de zumos, nunca deben utilizarce como base de una dieta y menos como alimento único por muchos días. Que son convenientes ante un momento de “me comería todo” si, son una opción sana de snack entre comidas.

Siempre que desees comenzar una dieta es indispensable conocer la composición de la masa corporal: saber cuánto de ese peso es agua, grasa, y músculo. En Clínica Tarrazo contamos con equipos computarizados que nos permiten realizar un análisis corporal completo de nuestro paciente. De esta forma se establecen parámetros de tratamientos precisos y adecuados a cada persona.En los chequeos periódicos se comparan los parámetros con los anteriores.

Nuestro objetivo es brindar a nuestros pacientes salud y bienestar.